Puede que las heridas se curen mejor durante el día. Esta es la conclusión a la que han llegado varios investigadores tras experimentar en animales y observar con detenimiento la curación de de algunos pacientes tras una operación. Esto responde a un mecanismo lógico de nuestro cuerpo para ahorrar energía y optimizar los recursos. Te lo explicamos.

 

Por qué las heridas se curan mejor de día que de noche

Según explican los investigadores que han participado en el estudio, las células encargadas de cicatrizar las heridas tienen más actividad a ciertas horas del día. Estas coinciden con las de mayor actividad del cuerpo. Durante el día, especialmente durante la mañana, cuando más energía se tiene.

 

El reloj interno del cuerpo identifica cuáles son las horas de mayor actividad y pone en marcha algunas zonas y células de nuestro cuerpo. El organismo entiende que por la noche es menos probable sufrir accidentes. Permanece en un estado de menor actividad. Esto no es nuevo, algunos mecanismos se activan durante el sueño y producen reacciones químicas que nos regeneran. Sin embargo, que esto también ocurra con los fibroplastos sí es una novedad.

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La Actividad nocturna es menor

Este estudio ha sido liderado por el Laboratorio de Biología Molecular del Consejo de Investigación Médica de Cambridge. Por medio de ratones, pudieron ver cómo existía una oscilación en la capacidad de regeneración en base a la hora a la que se había producido la herida, acelerándose el proceso durante el día y reduciéndose durante la noche.

 

Los estudios demostraron que algunas células, entre ellas los fibroplastos, se sincronizan con el ritmo circadiano de 24 horas que marca el cuerpo. Estos reparan la piel. Crean una reconstrucción natural de las zonas afectadas por una herida o incluso una quemadura. Al bajar el ritmo del organismo, estos se vuelven más lentos, lo que reduce la velocidad de restauración de la parte dañada.

 

La Universidad de Manchester también se ha percatado del asunto, en este caso por medio de la observación de los pacientes hospitalizados en la unidad de quemados en hospitales de Gales e Inglaterra.

 

Aquellos que se habían accidentado entre las 8:00 y las 20:00 horas se habían curado a una velocidad un 60% más rápido que los que los que lo habían hecho fuera de este horario. Aquellos que se habían quemado fuera del periodo habitual de actividad habían tardado de media unos 11 días más en alcanzar la recuperación.

 

Los horarios de recuperación y sus aplicaciones quirúrgicas

No se puede escoger la hora a la que se sufre un accidente, eso está claro, pero en un quirógrafo las cosas son diferentes. Si la capacidad de recuperación ante una herida es superior en cierto horario, lo más lógico es respetar ese tiempo a la hora de intervenir.

 

Algunos pacientes pueden tener un ritmo diferente, por ejemplo, en el caso de los trabajadores nocturnos. En este caso, se podría forzar el cambio de ritmo circadiano por medio de fármacos, así la recuperación sería la más favorable. Aún así, hay que investigar mucho más, según indica el profesor John Hoyle del Laboratorio de Biología Molecular del Consejo de Investigación Médica de Cambridge.