Tratamiento Radioterapia Oncológica

En los tratamientos con radioterapia es común que surjan complicaciones en la piel debido al alto grado de radiación a la que se exponen áreas muy concretas del cuerpo. Las descamaciones o dermatitis generadas afectan al tratamiento que debe recibir el paciente y, por lo tanto, se debe evitar en una primera instancia o por lo menos, se deben tratar lo antes posible. Además, son muy molestas incluso dolorosas.

Normalmente la zona afectada suele ser extensa y complicada de cubrir por lo que los pacientes necesitan de apósitos de grandes dimensiones, cómodos y de fácil manejo.

La Radioterapia y las Reacciones Cutáneas

Las reacciones cutáneas inducidas por la radioterapia son uno de los efectos secundarios más frecuentes de este tratamiento. Aunque ha habido grandes avances tecnológicos en la radioterapia, como los aceleradores lineales de megavoltaje con capacidad de conservación de la piel, que han reducido de forma significativa la gravedad de las reacciones, no se pueden prevenir en su totalidad.

Los pacientes que reciben quimioterapia y radioterapia son los que presentan un mayor riesgo de sufrir problemas cutáneos.

Las reacciones más intensas suelen observarse en los pacientes que reciben dosis elevadas en zonas extensas y en aquellos cuyos campos de tratamiento contienen pliegues cutáneos, puesto que puede haber fricción entre distintas zonas de piel (por ejemplo, en la axila, la ingle o el surco submamario).

El objetivo de las nuevas directrices es retrasar la aparición y minimizar la gravedad de la reacción cutánea, con el fin de reducir las molestias asociadas a los síntomas.

Tras la radioterapia, la piel irradiada se vuelve más delicada y sensible de lo normal. En las primeras dos semanas puede que aparezcan cambios leves en la coloración de la piel. Esto es normal, puesto que los efectos de la radioterapia sobre la piel son acumulativos y perduran un tiempo. Otro efecto secundario es una dermatitis por radiación, que generalmente aparece durante las semanas 2-3 y cuya mayor intensidad se da durante la última semana de tratamiento o en los 7-10 días siguientes a la finalización de este. Por lo general, estos problemas desaparecen gradualmente al finalizar el tratamiento. Sin embargo, en algunos casos la piel tratada quedará más oscura y sensible de lo que era antes.

¿Por qué PolyMem®  es la mejor opción para las heridas por radioterapia?

Una vez que aparecen las lesiones en la piel producto de la radioterapia, lo más importante es encontrar el tratamiento adecuado. Los apósitos PolyMem® ayudan a reducir la reacción inflamatoria de las zonas sanas colindantes alterando la actividad de determinadas terminaciones nerviosas, controlan el dolor a vez aceleran el proceso de cicatrización de las heridas.

El primer indicio de la reacción cutánea radioinducida suele ser el eritema seco doloroso causado por las lesiones tisulares.  Este dolor se denomina dolor nociceptivo o dolor inflamatorio. Otra causa del dolor en las lesiones es el daño neural, también llamado dolor neuropático. El dolor neuropático a menudo aparece tras una intervención quirúrgica o tras padecer un dolor nociceptivo crónico constante. Los apósitos PolyMem® ayudan a inhibir la actividad de algunas fibras nerviosas que perciben el dolor (nociceptores), las cuales transmiten parte de la información relativa al dolor cuando los tejidos sufren daño. Estas terminaciones nerviosas transmiten información que puede provocar: alodinia (dolor causado por un estímulo normalmente inocuo, como un roce leve sobre la piel), hiperalgesia primaria (aumento de la sensibilidad al dolor en la zona irradiada) e hiperalgesia secundaria (dolor causado al tocar una zona sana contigua a la zona irradiada).

En este tipo de lesiones también es esencial que los apósitos no se adhieran a la herida, especialmente para los pacientes que han sufrido lesiones cutáneas con descamación. Los cambios de apósito pueden provocar dolor y traumatismos en la piel.  La combinación única de surfactante y glicerina que contiene PolyMem® mantiene la herida limpia y por lo general elimina la necesidad de limpiarla durante el cambio de apósito, mientras el apósito queda bien colocado sobre la herida y es fàcil de retirar.

En los casos de RTOG 1 (descamación seca) en los que la piel se vuelve caliente y pruriginosa, humedecer PolyMem® con agua o solución salina hará que se activen los componentes del apósito para aliviar la irritación y el dolor.

Trucos y Consejos para utilizar PolyMem® en radioterapia oncológica.

En los casos que requieran flexibilidad o movilidad (p. ej. en el cuello), haga pequeños cortes en el borde del apósito para ayudar a que este se ajuste a las curvas del cuerpo.

No aplique esparadrapo microporoso sobre la piel; sólo sobre el propio PolyMem®. Si es necesario utilizar dos apósitos, solápelos al unirlos con esparadrapo para evitar que el adhesivo se pegue a la piel.

Cuando haga falta poner esparadrapo para fijar el PolyMem® a la piel, utilice esparadrapo de silicona, que es menos traumático para la piel sensible.

Según el nivel de exudado, quizá haya que emplear PolyMem® MAX, que es una versión más gruesa del PolyMem® no adhesivo.

Los apósitos de PolyMem® (salvo PolyMem® WIC) llevan impresa una cuadrícula con cuadrados de 1 cm (aprox.). Esta puede ser de utilidad como guía para adaptar el tamaño de los apósitos a cada paciente. Hay aproximadamente 2 cm entre las medidas de cada talla de mujer y 5 cm entre las medidas para hombre.

Guías de Corte disponibles para:

Cabeza y Cuello

Vendaje de Tumores con Sobreelevación de la Piel.

Vendaje de Oreja

Vendaje de Tumor Mastoideo/Oreja

Vendaje de Cuello

Vendaje de Cuello y Clavícula

Vendaje de Cuello y Clavícula Alternativo

Laringe

Mama/Axila

Surco Submamario.

Vendaje de Axila que Incluye los Ganglios Linfáticos

Laterotransversal de Mama, Opción 1 y Opción 2.

Ginecología, Recto y Ano

Vendaje de Perineo

Vendaje de Perineo que Comprende la Parte Interna del Muslo.

Apósito de Perineo

Suprapúbico

Próstata/Pene

Vendaje de Pene

Vendaje de Testículos

Casos Clínicos con PolyMem®

Gestión de Radiolesiones en la Piel (EWMA 2011) – St. James Institute of Oncology (Leeds, UK)

Curación de Heridas Fungiformes en Cáncer de Mama (EWMA 2015) – Nicosia (Chipre)

Dificultades en las radiolesiones ginecologicas en la piel – The Beatson West of Scotland Cancer Center (Glasgow)

Tratamiento de la Descamacion Humeda Radioinducida – Queen Elisabeth Hospital (Birmingham, UK)

 

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