Ya lo hemos comentado en otras ocasiones, todos nos hacemos muchas heridas a lo largo de nuestra vida. Por fortuna, la mayor parte de todas ellas son leves. Se curan en pocos días, sin que prácticamente tengamos que hacer nada. Otras serán más complicadas y conllevarán algunos cuidados para que mejoren. En ocasiones incluso será necesario acudir la médico para que este revise la lesión. Pero lo cierto es hay algo que debemos tener claro cuando nos pase algo así, los errores al curar heridas que no debemos cometer.

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8 errores al curar heridas

Repasemos uno a uno los errores al curar las heridas más frecuentes. Seguro que nos sorprenden, porque muchos los cometemos con frecuencia:

  1. Dejar la herida al aire. Seguro que hemos escuchado alguna vez eso de deja la herida al aire para que se cure antes. Pero los profesionales no lo aconsejan. Por un lado no es cierto que se cure de forma más rápida, por otro esta práctica deja totalmente desprotegida la lesión y puede infectarse.
  2. Hacer torniquetes. Aunque lo hayamos visto en una película o en un curso de primeros auxilios, no debemos lanzarnos a hacer un torniquete, ya que es algo que solo un médico o cualquier otro profesional sanitario puede determinar si es necesario.
  3. Dejar de presionar la herida. Cuando hay una hemorragia pequeña debemos presionar la herida con una gasa, un paño o un trozo de tela hasta que deje de sangrar.
  4. Soplar la herida. Este es prácticamente un acto intuitivo al curar heridas que todos hemos hecho alguna vez. Pero no es bueno. En nuestra boca hay infinidad de bacterias que podemos pasar a la herida. Por supuesto, no soplemos nuestra herida ni la de nuestros hijos.
  5. Quitar las postillas. Hay personas a las que les pone muy nerviosas tener una postilla y tienen la manía de arrancarlas, un gran error. Si lo hacemos es posible que volvamos a abrir la herida y todo el proceso vuelva a comenzar. Pero también podemos provocar que la herida se seque y que dé lugar a un entorno seco que hará más lenta la cicatrización.
  6. Extraer un objeto incrustado. En ocasiones la herida se produce porque algo se ha clavado en la piel. No lo extraigamos, ya que el objeto en cuestión puede estar evitando una hemorragia. Acudamos cuanto antes a los servicios de urgencias para que los sanitarios valoren lo ocurrido.
  7. Usar agua oxigenada. Es innegable que el hombre es un ser de costumbres. Decimos esto porque a día de hoy seguimos utilizado agua oxigenada para curar las heridas. Los médicos lo desaconsejan. Dicen que irrita la piel, que hace que duela más la lesión y además retrasa el proceso de cicatrización.
  8. Usar alcohol. Podemos aplicar las palabras del punto anterior. El alcohol en medicina solo se usa para desinfectar la piel sin heridas, por ejemplo, para poner una inyección.

Los errores al curar las heridas que hemos visto no solo no ayudan a que estas mejoren, sino que pueden empeorarlas, así que no los cometamos.