Úlceras arteriales de miembro inferior: diagnóstico y tratamiento

Las úlceras arteriales engloban al conjunto de lesiones producidas por procesos isquémicos, agudos o crónicos, siendo la arterioesclerosis la causa más común en nuestro medio. Su aparición está íntimamente relacionada con los factores más comunes de riesgo cardiovascular, como sería el tabaquismo, la dislipemia o la obesidad, así como los pacientes con diabetes e hipertensión arterial.

Existen tres tipos de lesiones isquémicas arteriales:

Úceras arteriales– Úlcera arterioesclerótica: secundaria a isquemia crónica periférica, asociada a la esclerosis de las arterias.

– Úlcera hipertensiva de Martorell, o angiodermitis necrótica: asociada a HTA diastólica mal controlada y de larga evolución

– Tromboangeítis obliterante o enfermedad de Buerger: secundaria a inflamación capilar arterial e íntimamente relacionada con el hábito tabáquico elevado.

La localización de las lesiones habitualmente sería en la base de los dedos o bien en la cara externa de la pierna. Lo habitual es que sean lesiones pequeñas, profundas, con fondo seco y un exudado escaso. Los bordes son redondeados y bien definidos, con una piel circundante pálida o grisácea.

El síntoma más habitual que motiva el malestar en los pacientes es el dolor asociado a la lesión.

¿Cómo sabemos que la lesión es arterial?

La sospecha diagnóstica se basa en la sintomatología asociada a la enfermedad arterial periférica: claudicación intermitente y aparición de lesiones isquémicas. La exploración física del miembro suele ser de una extremidad fría con la piel brillante, sin vello y con una moderada atrofia de la extremidad y las uñas.

Para confirmar el diagnóstico se deben valorar los pulsos femoral, poplíteo y pedio, así como realizar una ecografía doppler arterial y un índice tobillo – brazo (ITB).
El ITB sería la prueba elegida para realizar un diagnóstico diferencial del orígen de la lesión ( insuficiencia arterial o venosa) mientras que el doppler confirma la isquemia y valora el flujo sanguíneo y la localización de la lesión vascular.

Un ITB entre 0.9 y 0.5 sería indicativo de úlcera de orígen mixto, con una isquemia leve a moderada del miembro, mientras que un ITB inferior a 0.5 indicaría una isquemia severa. Este valor es fundamental para un correcto diagnóstico y tratamiento de la lesión.

 

¿Cómo tratar las lesiones?

El tratamiento se basa en varias vertientes:

– Tratamiento general: prevención primaria y secundaria de la aparición de las úlceras: tratamiento de la HTA, diabetes, obesidad…

– Tratamiento específico: la revascularización de la extremidad es indispensable para la curación de la lesión. Las lesiones isquémicas detectadas deben ser derivadas al servicio de Cirugía Vascular.

– Tratamiento tópico: según el estadío de la lesión: en caso de tejido necrótico seco sin fluctuaciones, está indicada la cura seca; En cualquier otro estadío, las curas en ambiente húmedo de la lesión isquémica basadas en el concepto TIME (control del tejido no viable, control de la inflamación y de la infección, control del exudado y estimulación de los bordes epiteliales) son las más indicadas, teniendo muy en cuenta el control de la infección y el manejo del dolor. Los apósitos Polymem ayudan en el manejo de la infección así como en el control del dolor secundario a la lesión.

Polymem en las úlceras arteriales

Los apósitos Polymem son óptimos en el manejo de la infección, principalmente en su versión plata.
También, al aumentar inicialmente el exudado de la herida, realizan una activación del proceso de cicatrización en este tipo de heridas, en las que por lo general, su exudado es escaso. Además de lo ya mencionado, uno de los principales motivos para usar nuestros apósitos en las úlceras arteriales sería el control del dolor que Polymem ofrece, mejorando el proceso de curación pre y post revascularización.

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