El abdomen es una de las zonas de nuestro cuerpo en la que más se acumula la grasa en exceso. Cuando esto sucede existe la opción de recurrir a una liposucción abdominal. Se trata de una buena solución para terminar con la grasa, y si se siguen ciertas indicaciones mantener los resultados. En algunos casos, cuando la grasa acumulada es considerable, se necesita someter al paciente también a una abdominoplastia, para eliminar el tejido sobrante. También es posible que haya que realizar una lipoaspiración para eliminar la grasa de los costados, la espalda y el área de las crestas ilíacas.

¿En qué casos sirve solo con una liposucción abdominal?

Como te mostrábamos en la introducción de este artículo, en ciertas circunstancias la liposucción abdominal necesita ser completada con otros tratamientos. Sin embargo, si se cumplen los siguientes requisitos funcionará por sí sola:

  • Tener tono muscular en los abdominales.
  • Contar con un peso normal.
  • Que la piel no tenga casi flaccidez, de esta forma conservará su capacidad de retracción.
  • Que la grasa que se debe extraer sea externa, ya que la visceral tan solo se elimina por medio del ejercicio físico y de una dieta adecuada.

¿Cómo se realiza la liposucción abdominal?

Para realizar una liposucción abdominal es necesario utilizar anestesia general. Hay que tener en cuenta que la zona intervenida es muy sensible y con otro tipo de anestesia se podrían ocasionar molestias, o incluso dolor, al paciente.

La grasa se aspira usando unas cánulas muy finas que se encuentran conectadas a un sistema de aspiración. Es un trabajo meticuloso, ya que si no se hace de la manera correcta pueden quedar ondulaciones o depresiones en la piel. Hay que conseguir que tras realizar la intervención todo el abdomen cuente con la misma cantidad de tejido adiposo.

liposucción abdominal

Clases de liposucción abdominal

Hoy en día existen distintas técnicas para la liposucción abdominal, como las siguientes:

  • Láser. Es necesario romper la grasa con el láser por medio de una cánula fina para poder licuarla. Solo se puede utilizar cuando no hay que eliminar una gran cantidad de grasa.
  • Se emplean ultrasonidos en la parte externa de la piel o debajo, para conseguir licuar la grasa antes de extraerla.
  • Húmeda. En este caso hay que introducir bajo la piel una solución salina fría con epinefrina, el objetivo es reblandecer la grasa. De esta forma será más fácil aspirarla.
  • No es muy diferente de la húmeda, pero hay que introducir la misma cantidad de líquido, o más, que el volumen de grasa que se desea extraer.

 

¿Cómo es el postoperatorio?

La liposucción abdominal no es nada sencilla y hasta dos o tres semanas después de la intervención aparecerán hematomas en el área afectada. Puede haber zonas que se queden hipersensibles o insensibles, este efecto puede durar varias semanas, aunque irá disminuyendo según pase el tiempo.

Se recomienda el masaje, la fisioterapia y el drenaje linfático para acelerar la cura. Hay que evitar el ejercicio durante un mes, pero se debe pasear a diario una media hora. Se utilizará una faja de comprensión un mes.