Mantener una dieta equilibrada que contenga zinc y otros nutrientes es imprescindible para sentirse bien y evitar muchas enfermedades. Pero no solo eso, también es de vital importancia cuando se produce una quemadura, un corte o cualquier otro problema que active la capacidad inmunitaria y regeneradora del cuerpo. Te explicamos con más detalle la relación del zinc con la curación de las heridas.

¿Por qué es importante el Zinc para la curación de heridas?

Según National Institutes of Healt (NIH), una cantidad apropiada de zinc en el organismo tiene un efecto positivo sobre el metabolismo celular. Por ejemplo, interviene en la actividad catalítica de cerca de 100 encinas, mejora la respuesta inmunitaria, ayuda a sintetizar proteínas y ADN, impulsa la multiplicación celular y tiene relación directa con los mecanismos de cicatrización. Además, es necesario para el desarrollo embrionario y para las diferentes etapas de crecimiento de los nacidos. También mejora el olfato y el gusto.

Como se puede extraer de estos datos, el zinc y la curación de heridas están estrechamente ligados. Refuerza el sistema inmune y potencia la regeneración de nuevo tejido. A continuación, te mostramos las cantidades recomendadas por NIH para cada tramo de edad.

  • 11 – 12 mg
  • Mujeres en período de lactancia. 12 – 13 mg
  • Bebés de 0 a 6 meses. 2 mg
  • Bebés de 7 a 12 meses. 3 mg
  • Niños de 1 a 3 años. 3 mg
  • Niños de 4 a 8 años. 5 mg
  • Niños de 9 a 13 años. 8 mg
  • Jóvenes chicos de 14 a 18 años. 11 mg
  • Jóvenes chicas de 14 a 18 años. 9 mg
  • Adultos hombres. 11 mg
  • Adultos mujeres. 8 mg

¿Dónde obtener el zinc necesario?

Existen dos manera de obtener zinc; mediante los alimentos o mediante los complementos alimenticios. Al igual que el déficit es malo, el exceso puede producir reacciones adversas en el organismo. Por eso, lo mejor es alimentarse correctamente o acudir a un especialista para que por medio de una analítica analice los niveles. Por supuesto, la alimentación variada es la mejor opción. Estos son los ingredientes que hay que incluir en la dieta, pero sin abusar:

  • Ostras. El aporte de este marisco es de 60 mg de zinc por cada 100 gr. Es uno de los mejores si existe deficiencia. Por supuesto, hay que espaciar su ingesta para que los efectos no se conviertan en adversos ya que supera con mucho la cantidad diaria recomendada.
  • Almejas. Otro marisco que contiene niveles altos de zinc son las almejas, aunque están muy lejos de las ostras. Contienen 7 mg por 100 gr de alimento.
  • Cangrejo. El cangrejo aporta unos 4,7 mg por cada 100 gramos. Una cantidad nada desdeñable.
  • Hígado de ternera. 100 gramos de este alimento proporciona 7 mg de zinc. Hay que matizar que ha de ser de ternera.
  • Carne magra de vaca. Entre las carnes, la segunda que aportaría niveles altos sería la carne de vaca. En este caso, 6,2 mg por cada 100 gramos.
  • Pollo. El pollo también tiene zinc. Unos 5 mg por 100 gramos de carne.
  • Queso. Otro alimento con zinc es el queso. De media tienen unos 4 mg por cada 100 gramos.
  • Avena. Entre los cereales destacan los copos de avena con 3,5 mg por 100 gr.
  • Almendra. Las almendras contienen 3,3 mg por cada 100 gr.

Otros minerales que ayudan a curar heridas

Pero no solo el zinc interviene en la curación de las heridas. Por ejemplo, los apósitos con micropartículas de plata en su interior ayudan a desinfectar las heridas y a eliminar los patógenos que interfieren en la cicatrización. Puedes conocer todas sus propiedades en nuestra sección de PolyMem plata.

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