Desde el “¡ay!, ¡uy!”, hasta el sufrimiento insoportable, el dolor está presente en nuestras vidas. En las próximas dos entradas de nuestro blog, hablaremos del dolor en todas sus vertientes y más en detalle en el dolor provocado por las heridas.
Y, por supuesto, cómo los apósitos Polymem pueden ayudarnos.

¿Qué es el dolor?

tipos y consecuencias de dolorLa International Association for the Study of Pain (IASP) lo define como una experiencia, sensorial y emocional, desagradable (excepto en algunas parafilias) que experimentan los seres vivos con un sistema nervioso central que transmita las señales. Se asocia a una lesión tisular, real o psicosomática, y genera un conjunto de mecanismos neurofisiológicos que modulan la información de un daño físico, exista o no, a diferentes niveles.

¿De qué sirve tener dolor?

El dolor es un mecanismo de defensa, de retirada frente a un estímulo nocivo para el cuerpo, así como una indicación de un posible daño presente en nuestras estructuras corporales. Pero la cronificación de ese dolor acarrea posibles consecuencias, sobre todo emocionales, para la persona que lo padece.

 

Tipos de dolor

Según la duración

  • Agudo: de limitada duración, sin componente psicológico.
  • Crónico: de duración ilimitada, con marcado componente psicológico.

Según el mecanismo (patogenia)

  • Nociceptivo: el más frecuente, relacionado con la estimulación de receptores nerviosos (nociceptores), y muy relacionado con la inflamación del tejido.

Puede ser somático o visceral.

  • Neuropático: por estímulo directo del sistema nervioso, asociado a compresiones nerviosas o neuropatías. Evoluciona frecuentemente después de un dolor nociceptivo no tratado.
  • Psicógeno: sin relación con el estímulo de receptores, provocado por la vivencia del individuo o bien de una lesión ya presente o bien por estímulo psíquico.

Localización:

  • Somático: relacionado con la lesión de tejidos y el estímulo de los nociceptores; bien localizado e irradiado siguiendo un trayecto nervioso.
  • Visceral: relacionado con estímulos de nociceptores viscerales; mal localizado, y ocasionalmente irradiado lejos de la zona de la lesión.

También puede clasificarse según el curso del dolor (incidental o contínuo) o bien según la intensidad (leve, moderado o grave)

Consecuencias del dolor

La transmisión y percepción del dolor se integran en el córtex cerebral, relacionándose también con la amígdala y el hipotálamo. Dicha integración modula una respuesta en dos vías: la vía capacitante, en la cual el individuo decide si, ante el estímulo doloroso debe afrontar la situación del dolor o por el contrario, huir. La otra vía, la emocional, genera una respuesta emocional en función del sistema límbico, los sentimientos generados por el dolor y las experiencias previas.

El dolor agudo suele generar respuestas inmediatas de afrontamiento o evitación, con escaso componente emocional (primando el sentimiento de miedo), mientras que el dolor crónico genera respuestas a largo plazo con gran componente emocional, principalmente depresión o ansiedad.

Las consecuencias del dolor son tanto físicas como psicológicas, siendo el tratamiento del mismo un aspecto a tener en cuenta cuando tratamos pacientes con heridas. Se deben conocer las causas del dolor, su mecanismo de producción, y las opciones de tratamiento.

En la próxima entrada hablaremos de la fisiopatología del dolor nociceptivo y de su relación con las heridas, además de reflejar cómo los apósitos Polymem pueden ayudar en el tratamiento de dicho dolor.

 

Puedes leer también: ¿Puede un apósito no medicamentado reducir la sensación de dolor?

 

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