Se acaba el año, nace uno nuevo: Un parto es habitualmente sinónimo de alegría, de vida nueva y de cambios. En ocasiones, el alumbramiento de la nueva vida se complica, teniendo que recurrir a una técnica quirúrgica conocida como cesárea. Y esa técnica nos da lugar a dos nacimientos: el del tan deseado bebé y el de una lesión y posterior cicatriz.

Definición

Una cesárea es un tipo de intervención quirúrgica en la cual se realiza una incisión en el vientre y el útero de la madre para extraer uno o más bebés.

La Organización Mundial de la Salud sugiere su uso una vez que sea primordial para rescatar la vida de las madres y los neonatos por causas médicas, pero puede incrementar el peligro de complicaciones por ser un método de cirugía mayor, y estima que el porcentaje de cesáreas en una zona no debe superar el 15 %.

En la actualidad, las tasas de cesárea se han incrementado en la mayor parte de territorios, por encima de las tasas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud en todos los rangos de edad, principalmente en las naciones más ricas.

En nuestro medio, la tasa de la tasa media de cesáreas en los hospitales públicos es del 21,9%, mientras que llega al 37% en los privados. 28 hospitales españoles, públicos y privados, superan el 45% de cesáreas.

Hay múltiples causas de esta tasa tan elevada, desde los horarios al no respeto a los planes de parto, incluyendo la excesiva instrumentalización. Incluso hay casos en los que se ha llegado a considerar como “violencia obstétrica”, incluso por la ONU.

Tipos de cesáreas

Podemos distinguir entre electiva e intraparto, teniendo en cuenta que la electiva es previa al inicio del trabajo de parto y la intraparto se realiza una vez iniciado el parto, por alguna complicación detectada.

Respecto al tipo de incisión, tenemos:

  • La cesárea segmentaria puede ser:
    • Vertical: desaconsejada porque secciona más fibras y solo se utiliza en casos necesarios como placenta previa
    • Transversa: la cicatriz es muy resistente y es la que menos fibras daña
    • En forma de T: se realiza un corte vertical y otro horizontal (en T) para que haya más espacio para sacar al feto (necesario sobre todo cuando el feto es prematuro o presenta algún problema de salud, presentación podálica, etc).
  • La cesárea corporal es una práctica muy poco común en la actualidad por presentar una mayor morbimortalidad materno-fetal, y un porcentaje superior de riesgo de rotura uterina en un embarazo posterior.
    • La incisión se realiza de forma longitudinal, en la cara anterior del cuerpo uterino, atravesando la musculatura uterina, y perpendicular a la mayoría de las fibras uterinas. Está indicada sólo en situaciones muy concretas.

Tratamiento de la lesión

En resumen, una cesárea es una incisión quirúrgica que posteriormente requiere de la aproximación de los bordes mediante sutura.

Tanto hilo como grapas son los materiales más utilizados para el cierre de la lesión, siendo más rápido para el cierre de heridas el uso de grapas, mientras que el hilo aporta mayor precisión. Las grapas se utilizan principalmente para heridas grandes y poco complejas, mientras que los hilos se emplean más en heridas complejas pero de poca extensión.

En el caso de la cesárea se realizan dos suturas: una interna de la pared uterina mediante sutura reabsorbible y una externa. En la externa el resultado estético con hilo de sutura es más adecuado que con grapas, pero el material utilizado dependerá del criterio médico, del tipo de piel y de la técnica quirúrgica.

La cicatriz resultante será más estética en las cesáreas segmentarias transversas, y probablemente más visible en las corporales y en las segmentarias en T.

Polymem y las cesáreas

La gama de apósitos Polymem Surgical (cesárea, rodilla y cadera) ayudan con la recuperación del tejido cicatrizal de las heridas quirúrgicas desde el minuto cero.

Cuando se coloca directamente en la sala de operaciones, reduce la inflamación, los hematomas, controla el dolor nociceptivo y gestiona las posibles fugas de exudado, controlando el riesgo de infección.

La reducción de la inflamación y de las posibilidades de infección ayudan a reducir el dolor y favorecer la cicatrización, proporcionando mejoras estéticas y sanitarias, siendo una opción de elección en el caso de las cesáreas.

Y queremos despedir el año 2022 deseándoos un… ¡feliz fin de año y un 2023 con más curación y menos dolor!

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